Práctica clínica y la "nueva normalidad"

De: Susanna E. Scherer R.D.H., B.S.D.H.

Fecha: Julio 2021

Cuando me despedí de mis colegas el 16 de marzo de 2020, realmente no sabía cuánto tiempo iba a pasar hasta que volveríamos a abrir el consultorio. A medida que pasaban las semanas, empecé a preguntarme cuándo sería ser posible y cómo se vería la nueva normalidad en la práctica clínica.

En Nueva Jersey, recibimos una directiva por parte de nuestro gobernador de que a partir del 27 de mayo de 2020 podríamos volver a brindar cuidados que no fueran de emergencia. Nuestro consultorio comenzó a prepararse para la reapertura y el departamento de higiene retomó sus labores a principios de junio.

Decidir regresar al trabajo

Conozco a un gran número de higienistas dentales que tenían reservas sobre volver al trabajo. Mi esposo incluso me sugirió que considera pasar el verano en casa con los niños.

Pero yo estaba lista para volver al consultorio. Me sentía segura y mi compromiso hacia el cuidado de mis pacientes me estaba llamando. También me sentí muy agradecida con una de las personas para las que trabajo, que se esforzó mucho para conseguir el EPP apropiado y puso sumo cuidado en seguir la guía provisional de los CCPEEU.

La nueva normalidad

Como profesionales de la salud dental, el uso de equipo de protección personal nos resulta familiar. Lo que no nos resulta familiar es saludar a cada paciente con el EPP puesto.

Usar un cubrebocas mientras nos comunicamos con pacientes no es una novedad. Sin embargo, lo que no acostumbramos es usar una N95 o un cubrebocas nivel 3 con uno de nivel 2 encima, una pantalla protectora y un gorro durante todo el tiempo que pasamos en el consultorio. Para muchas y muchos de nosotros, la nueva rutina ha hecho que nos sea difícil hacer una pausa y mantener nuestros cuerpos hidratados.

Nuestros protocolos siempre han incluido revisar y actualizar los expedientes médicos. Sin embargo, ahora, por la COVID-19, tenemos que completar evaluaciones y documentación adicionales, lo que hace que nuestras consultas se prolonguen más.

Por otro lado, los CCPEEU recomendaron evitar y reducir la producción de aerosoles siempre que fuera posible. Esto incluyó la recomendación de no usar raspadores ultrasónicos y evitar el uso de turbinas dentales y de jeringas para suministro de agua y aire. Esto muchas veces representa un desafío, ya que dependemos de estas herramientas para brindar cuidados de salud bucal óptimos.

Aprender a adaptarnos al cambio

Todos estos cambios en la práctica clínica pueden ser complicados. Sin embargo, identificar las partes más difíciles de la nueva rutina y encontrar formas saludables de adaptarse también puede ser enriquecedor y traer consigo oportunidades para el crecimiento profesional.

El manejo del tiempo siempre es una prioridad entre higienistas dentales. Sabemos que un gran número de pacientes llegará justo después de la hora programada para su cita. Una buena comunicación entre pacientes y el equipo dental es indispensable para evitar que las evaluaciones adicionales afecten los horarios de consulta. Si sus pacientes saben que deben llegar 10 minutos antes de la hora programada para su consulta porque deben llenar formularios de detección de COVID-19, la mayoría lo hará.

Es importante que no olvide hacer pausas, se tome el tiempo de quitarse el EPP, se hidrate y coma algo rápido y saludable. La nueva normalidad puede hacer que esto sea más difícil. En lo personal, me ha costado trabajo pedir ayuda porque no quiero "molestar" a nadie. Estoy aprendiendo a decirle a otra persona de mi equipo cuando necesito tomarme una pausa. Pedir ayuda para preparar el consultorio, acomodar a su paciente o tomar una radiografía le puede proporcionar los minutos extra que necesita para asegurarse de cuidar de su propia salud.

Dada la recomendación de no usar raspadores ultrasónicos, es importante tener instrumentos manuales afilados. Si sus instrumentos no están en buenas condiciones, pida unos nuevos a la persona para quien trabaja. Además, tómese el tiempo para afilar sus instrumentos periódicamente.

Los CCPEEU afirman que, en caso de que el cuidado dental requiera de la realización de procedimientos generadores de aerosoles, se recurra a los que tengan un alto volumen de evacuación (high volumen evacuation, HVE). Existen muchos dispositivos de HVE disponibles para higienistas dentales. Si tiene dudas sobre qué opción es mejor para usted, pida más información poniéndose en contacto con su distribuidora dental para que el personal le pueda ayudar.

Conclusión

Quizá nuestra nueva normalidad solo sea temporal, durante la pandemia de COVID-19, pero, como profesión, seguiremos teniendo que implementar los cambios necesarios que nos permitan ser consecuentes con nuestros valores fundamentales. Como mencionó la Asociación Estadounidense de Higiene Dental (American Dental Hygiene Association), "Aceptamos nuestra obligación fundamental de brindar servicios de una manera que proteja a nuestra clientela y minimice los daños hacia ésta y hacia otras personas involucradas en el tratamiento".