Trabajo inteligente, no duro: Incorporar la evaluación del riesgo de caries a los cuidados de pacientes

De: Mandy Dennis, RDH

Fecha: Julio 2021

Cuando acuden al consultorio, las y los pacientes suelen venir para una revisión preventiva. La mayoría de las veces no tienen idea sobre qué otras necesidades podrían tener. Este tipo de pacientes podría cepillarse los dientes y usar hilo dental de forma regular y pensar que no hay motivo alguno para realizar una evaluación adicional. Al mismo tiempo, con cada consulta podrían aparecer lesiones cariosas nuevas, lo que podría hacer que se pregunten por qué siguen teniendo este problema o por qué su dentista siempre encuentra algo.

¿Por qué son importantes las Evaluaciones del Riesgo de Caries (ERC)?

Nuestra meta como especialistas en prevención es brindarle a cada paciente la información necesaria para ayudar a evitar la aparición y el avance de enfermedades. Identificar el nivel de riesgo de caries de cada paciente es una forma adicional de educarles y nos ayuda a brindar recomendaciones personalizadas para sus cuidados en casa. En el 2018, la Academia de Dentistas Generales (Academy of General Dentists, AGD) indicó que la caries dental es la enfermedad crónica más común que afecta a niños y niñas y a personas adultas en los Estados Unidos. Como profesionales de la salud dental, es nuestra responsabilidad ocuparnos de las necesidades de cada paciente y darles las recomendaciones de cuidado que sean necesarias para prevenir enfermedades.

Introducción a la evaluación

Como personal clínico, todos los días nos enfrentamos con nuevos desafíos en el manejo del tiempo de cada consulta. Hay cosas que nos encantaría hacer, pero nos cuesta trabajo extender el tiempo que tenemos disponible. Contar con herramientas eficientes nos ayuda a educar a nuestros pacientes y a reforzar nuestras recomendaciones de tratamiento. Una de las razones por las que la AGD señaló que no se realizan las evaluaciones de riesgo es que requieren de más tiempo. La ADA creó un formulario diseñado para determinar el nivel del riesgo de caries cada paciente. Familiarizarse con este formulario y aprender a entrevistar a sus pacientes al conversar puede reducir el tiempo necesario para "llenar" la documentación. El formulario se puede imprimir y usar como una guía. Combinar la información obtenida al hablar con cada paciente nos puede ayudar a hacer las recomendaciones adecuadas.

Quienes nunca hayan recibido una ERC antes podrían sorprenderse cuando usted la lleve acabo. Si este es el caso, puede explicar que esto le ayudará a darles recomendaciones personalizadas para ayudar a mantener su salud bucal en buen estado con base en su situación actual y su riesgo individual de tener caries. Además, podemos explicar que a veces las cosas cambian, como, por ejemplo, la alimentación o los medicamentos que se toman, y que esta es la razón por la que debe hacerse una ERC cada cierto tiempo con el fin de ver si es necesario cambiar las recomendaciones o los cuidados.

Cómo usar la información

La ERC se divide en tres partes. Iniciar una conversación efectiva con cada paciente acerca de nuestros hallazgos no tiene que convertirse en una situación formal e impersonal. Cuando hacemos su expediente médico, debemos identificar todos los medicamentos que él o ella esté tomando. Tener una lista de medicamentos nos dará una idea de lo que podríamos encontrar en términos clínicos. Una reducción en el flujo de saliva, por ejemplo, que se asocia con muchos medicamentos, puede incrementar el riesgo de tener caries dentales.

A medida que realizamos nuestros cuidados de limpieza, es importante que miremos el cuadro completo. ¿El o la paciente presenta desgaste o dientes picados en las superficies oclusales? Esto podría ser una señal de un consumo repetido de bebidas o alimentos ácidos y, si además tiene altos niveles de fructosa u otros azúcares, contribuir a la formación de caries. Los hábitos alimenticios, como cuándo y con qué frecuencia se consumen bebidas y alimentos azucarados, están incluidos en la parte de los factores de impacto de la ERC. La tercera parte de la evaluación está dedicada a los hallazgos clínicos. Esto es algo que ya hacemos, por lo que no tiene por qué tomar más tiempo de lo normal en cada consulta.

Ayudarle a su paciente

No tiene sentido contar con información, pero decidir no usarla. Cada vez que usted realice algún tipo de evaluación, pregúntese "¿Qué voy a hacer con esta información?" Los datos que recopile los puede usar para recomendar los tratamientos correctos con flúor de administración en casa o en el consultorio.

La Revista de la Asociación Dental Americana (Journal of the American Dental Association, JADA) brinda recomendaciones para tratamientos tópicos de flúor con base en el riesgo individual de tener caries. Estas recomendaciones surgieron como resultado de una revisión profunda de estudios clínicos con pacientes de diferentes grupos de edades y distintos riesgos de tener caries que tuvo el fin de evaluar la evidencia acerca del uso de fluoruros tópicos. La tabla que proporciona la JADA, aunada a la información personal de su paciente, le ayudará a hablar de la necesidad de una aplicación de flúor en el consultorio y de la importancia de cumplir con el uso en casa de cremas dentales con fluoruro de venta con receta para pacientes en riesgo de tener caries.

La ADA también brinda algunas recomendaciones específicas para tratamientos en el consultorio que son efectivos para la prevención de las caries. Los tratamientos de flúor pueden beneficiar a pacientes de todas las edades que están en riesgo de tener caries.

Enfoque general de los cuidados

Como personal clínico es nuestra responsabilidad brindar recomendaciones con base en las necesidades de cada paciente. La realización de una ERC le ayudará a determinar el riesgo específico de cada paciente y le dirá cuáles son los mejores cuidados de prevención que puede recomendar. Cuando las y los pacientes reciben información que fundamenta por qué cierta recomendación es importante para su situación específica, es más probable que la pongan en práctica. Además, sus pacientes sabrán apreciar este enfoque previsor para mantener en buen estado su salud bucal.