Realizar evaluaciones del riesgo de caries para sus pacientes

De: Louise Sinclair

Fecha: Noviembre 2021

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la caries dental es la enfermedad con mayor prevalencia a nivel mundial. Con esto en mente, hablaremos de cómo las y los estudiantes de odontología pueden incorporar las evaluaciones del riesgo de caries en el cuidado de sus pacientes para mejorar su salud bucal.

 

El proceso de las caries

La caries es una enfermedad mediada por la biopelícula que resulta en la desmineralización de los tejidos duros de los dientes y que se presenta como parte de un proceso que empieza con lesiones incipientes y termina en una cavitación completa. El avance de este proceso depende de una disrupción constante del equilibrio entre desmineralización y remineralización. Cuando la velocidad de la desmineralización excede la capacidad de la saliva y de otros mecanismos para remineralizar los dientes (como los productos con fluoruro), los tejidos dentales duros experimentan una pérdida neta de minerales. La intervención de un profesional de la salud dental puede ayudar a restaurar este equilibrio, así como detener o, en el caso de lesiones sin cavitación, detener y también revertir las caries.

 

Las evaluaciones del riesgo de caries y la intervención temprana

Las investigaciones han mostrado de manera consistente que entre antes se detecte una caries, mejor será el resultado a largo plazo para el o la paciente. Estas investigaciones subrayan la importancia de adoptar un enfoque proactivo en la detección, la prevención y el control de las caries. La base de este enfoque reside en una evaluación del riesgo de caries, un proceso clínico para establecer la probabilidad de que un paciente determinado presente lesiones cariosas. En los casos donde ya hay lesiones presentes, la evaluación también sirve para determinar el riesgo de que éstas avancen. Con esta información, usted podrá tomar decisiones mejor informadas acerca de la mejor intervención para prevenir o controlar las caries. Además, una revisión sistemática del 2018 descubrió que las lesiones de caries sin cavitación se podían detener e incluso revertir mediante intervenciones tempranas.

Existen varios esquemas y sistemas para clasificar y controlar el riesgo de caries, que varían de consultorio en consultorio. Con el fin de estandarizar el proceso, el Colaboratorio Global para el Manejo de las Caries (Global Collaboratory for Caries Management, GCCM) desarrolló un exhaustivo Sistema Internacional de Clasificación y Manejo de las Caries (International Caries Classification and Management System, ICCMS).

El Sistema Internacional de Clasificación y Manejo de las Caries (ICCMS)

El ICCMS establece cuatro pasos para determinar el nivel de riesgo de su paciente y formular un plan personalizado de control de las caries. Una forma fácil de recordarlo es pensarlo como "las cuatro D": determinar, detectar, decidir y desempeñar.



Paso 1: Historial (Determinar)

El primer paso es identificar los factores de riesgo del paciente de tener caries dentales recopilando información acerca de su historial médico y dental y haciendo preguntas sobre cualquier síntoma o molestia que pudiera presentar.

  • Algunos factores de riesgo a nivel del paciente podrían incluir los siguientes:
  • Antecedentes de radioterapias en cabeza o cuello
  • Una dieta alta en carbohidratos fermentables
  • Exposición insuficiente a fluoruros tópicos
  • Xerostomía (boca seca).

 

Paso 2: Clasificación (Detectar)

El segundo paso toma en cuenta los factores de riesgo intraorales, y su objetivo es detectar la presencia, la gravedad y el grado de actividad de las caries en los dientes.

  • Algunos factores de riesgo intraorales se pueden evaluar mediante un examen clínico de la cavidad bucal. Estos pueden incluir:
  • La presencia de lesiones cariosas
  • La acumulación de una biopelícula gruesa, sobre todo en zonas de anquilosamiento
  • Superficies radiculares expuestas
  • Pulpa expuesta, ulceraciones, fístulas o abscesos.

Durante el examen visual de cada diente, el ICCMS propone cuatro categorías de clasificación de las caries: sano (sin evidencia de caries), inicial, moderado y grave. Las radiografías le podrán brindar información adicional valiosa acerca de la profundidad y la gravedad de las lesiones y sustentar su examen visual.

Además, usted querrá determinar si las lesiones cariosas están activas o inactivas, es decir, si son caries iniciales activas o caries moderadas inactivas. Una forma confiable para determinar el nivel de actividad es comparar radiografías pasadas y presentes. La publicación del ICCMS brinda lineamientos adicionales para los casos en que esto no es posible.



Paso 3: Toma de decisiones (Decidir)

Con base en su evaluación visual y de riesgo para formar su opinión clínica, usted puede proceder a asignarle a su paciente un estado de riesgo bajo, moderado o alto. Con la Matriz de Probabilidad y Riesgo de Caries (Caries Risk and Likelihood Matrix) del ICCMS, usted podrá hacer comparaciones con la etapa y la actividad de las lesiones cariosas para determinar qué tan probable es que una caries siga avanzando. Esta matriz usa un sistema de semáforo con colores para establecer la probabilidad: verde para una probabilidad baja, amarillo para una moderada y rojo para una probabilidad alta.



Paso 4: Control de las caries (Desempeñar)

Para cada una de las categorías de probabilidad, el ICCMS brinda recomendaciones basadas en evidencias para sustentar sus planes de control y prevención de caries para cada paciente.

Los objetivos de este plan son:

  • Evitar que se desarrollen nuevas lesiones cariosas en los dientes sanos
  • Detener o revertir las lesiones cariosas existentes
  • Preservar la estructura del diente mediante una intervención no quirúrgica siempre que sea posible.

Para pacientes con una probabilidad baja (verde), el ICCMS recomienda brindar asesoría en materia de salud bucal y el uso de una pasta dental con al menos 1000 ppm de flúor como método de prevención para uso en casa según los lineamientos locales. Sin embargo, para pacientes con un riesgo moderado o alto (amarillo y rojo), el ICCMS propone un conjunto de intervenciones adicionales, entre las que el o la profesional de la salud dental puede elegir la más adecuada según las necesidades individuales de cada paciente.

Entre estas opciones se encuentra la recomendación de que las y los pacientes con riesgos moderados o altos usen una pasta dental con al menos 1450 ppm de fluoruro. Existen varias pastas dentales de este tipo. Otra recomendación es usar productos con una mayor concentración de flúor para pacientes con riesgo moderado o alto. Algunas opciones incluyen los barnices de fluoruro sódico al 5 % o el uso de pastas dentales con altos contenidos de flúor (2,8000 ppm o 5,000 ppm).

Otra recomendación es administrar barnices de fluoruro sódico dos o cuatro veces al año para pacientes con riesgo moderado o alto, respectivamente. El uso de barnices de fluoruro sódico al 5 % cuenta con el apoyo de autoridades importantes en Europa, incluyendo, por ejemplo, Public Health England y los NHS de Escocia.

Además, es importante recomendarles a todas y todos los pacientes programar consultas dentales regulares para que usted pueda detectar cualquier cambio en su riesgo de caries, ver si las lesiones existentes han avanzado o si es necesario modificar su plan individual de control de las caries.

Los párrafos anteriores contienen un breve resumen de una parte del contenido del ICCMS. Revise el documento completo para descubrir una gran cantidad de información que le ayudará a crear planes de control y tratamiento cuidadosos y enfocados en cada paciente, así como a mejorar la salud bucal a largo plazo de sus pacientes en riesgo de padecer caries.